PALABRAS ALUSIVAS DR. VÍCTOR SEGURA LEMUS PRESIDENTE DEL CONGRESO AMICAC, EL SALVADOR 2020

A pesar de la adversidad

Creo que pocos imaginaron las consecuencias que traería la pandemia del covid-19. Cuando todo comenzó, muchos creíamos que enfrentaríamos algo similar a la influenza o al SARSCoV1 ¡Que equivocados estábamos! Poco a poco entendimos las dimensiones de la catástrofe mundial. El proceso gripal, transitó a una neumonía
y ha finalizado como una enfermedad multisistémica que ha provocado la muerte a millones de personas. Lejos del impacto en la salud pública, jamás imaginamos el drama social de esta enfermedad. Las calles vacías, los ancianos refugiados en sus casas, los pacientes con enfermedades crónicas intentando protegerse en una coraza impenetrable contra el virus, los niños resguardados en sus hogares.

Nos concebimos como servidores de la salud, protectores de los postulados de Hipócrates, guardianes de los desposeídos y albaceas del color blanco ¡Nunca entendimos que éramos soldados y que podríamos morir ben esta guerra! La pandemia nos lo hizo entender con los primeros fallecidos. Maestros, colegas y amigos que tomaron nuestras manos antes de fallecer. Esos seres queridos, ajenos a nuestra sangre, a quienes vimos agonizar y sufrir. Obviamente, una parte de nuestra vida se fue con ellos al decir adiós.

Ante todo, en este contexto nos preguntamos ¿Vale la pena hacer un congreso? Somos sinceros al manifestar que al principio estábamos dubitativos y vacilantes. Tanto dolor, temor y cansancio, podrían contraponerse a un evento que siempre hemos considerado como una fiesta ¿Cómo lo tomarán los colegas? Fue una de las
preguntas que nos hicimos en algún momento.

Con los días pudimos reflexionar sobre el hecho que el virus era un evento único que había desnudado nuestra fragilidad y que ahora nos tocaba estar de pie para mostrar nuestra fortaleza. Era como enviar un mensaje al cielo diciéndole a nuestros amigos ¡Estamos de pie! Y vamos a luchar con las armas que tengamos disponibles.

De esa manera, concebimos que era el momento para que surgiera el primer congreso centroamericano y del caribe en modalidad virtual y que AMICAC era el llamado a dar los primeros pasos en un terreno desconocido, pero en el cual no teníamos temor de transitar. Era el momento de decirle al virus, que no podía encarcelarnos con nuestros temores y que unidos podíamos romper las barreras que nos aprisionaban.

Nos hemos provisto de una serie de becas para honrar nuestra frase “En honor a los profesionales de la salud víctimas de la pandemia COVID-19”. Gracias a nuestros amigos del área farmacéutica, hemos logrado darle soporte a una serie de subvenciones destinadas a los héroes de esta tragedia y también hemos logrado reducir los costos de inscripción para este evento. De nuevo ¡Gracias a todos ellos! Por creer en nuestro proyecto en el momento que más lo necesitábamos.

Un saludo a todos nuestros hermanos del área centroamericana y el caribe ¡Estamos unidos y tomados de las manos! Juntos caminado hacia un nuevo paradigma de la educación y que nos permitirá compartir en forma amplia los conocimientos que necesitamos, para desarrollar una profesión más tecnificada y actualizada.

Hoy más que nunca estamos de pie y a través de los lazos virtuales de la amistad les acercamos nuestro abrazo fraterno diciendo ¡Juntos de pie! ¡Juntos con AMICAC! Que nuestra frase se extienda hasta el cielo y que nuestros amados que nos precedieron en el viaje de la vida sonrían por nuestro atrevimiento y digan ¡Juntos también! ¡Juntos por el Salvador! El virus no nos venció, a pesar de la adversidad, estamos de pie.